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sábado, 22 de octubre de 2011

Más allá de tus ojos. Quinta Sesión



[SI NO HAS LEÍDO LA SESIÓN ANTERIOR, NO LEAS ESTA. SI LA HAS LEÍDO, TAMPOCO]


Aun con la carta en mis manos, no sabía qué hacer con ella, caí en la conclusión que si llegaba a su destino iba a ser muy tarde, las cosas no podían ser como antes. Eran ya las 10pm y aun no entendía que había hecho, era obvio que nunca me recibiría la carta.
Pensé toda la noche de cómo iba a entregársela, hasta que por fin supe cómo, era la idea de un amigo mío que hice propia, el hace ya un tiempo me había dicho que enviaba regalos a su enamorada por Courier, y pensé que mas fácil que eso, si no la quería leer, la rompería, si es que aun quería saber de mi entendería el porqué de aquella carta y si le daba igual me destruiría.
Desperté temprano aquel lunes, salí de mi casa aun con dudas de lo que estaba por hacer, fui a la agencia courrier del centro, sellaron mi carta, le pusieron destinatario, pague el costo del envió y ahí acabo el tramite, ahora solo faltaba que se entregase, me explicaron que mas tardar la carta se entregaría a las 5pm de ese día.
Cuando salí de la agencia me di cuenta lo miserable que había sido, de no poder ir yo a su casa y buscarla para darle personalmente la carta, mil cosas pasaron por mi cabeza ese día, recuerdo aun que era a finales de segundo bimestre en el cole, aquel día hubo examen de historia, hasta ahora no sé porque la profesora nunca me entrego ese examen, realmente creo que se compadeció ya que no sabía nada de toda esa unidad, ese día transcurrió creo que de la mejor forma, hable con Sole y me dijo que anna se encontraba mal en su casa y no quería venir al cole. Creo que ahí se fue mi alegría aquel día, acordándome como me acerque a ella, eran días amargos de mi caminar, fue cuando no encontraba felicidad y todo lo que hacía me daba igual, fue pasando el tiempo y me di cuenta que solo no podía en este mundo cruel arrepentido me acerque a su amor y con tanto cariño calmo mi dolor; a traves de ella comprendí que todas las cosas tienen solución y tomado de su mano voy al faro de su amor, ella me había enseñado a derribar los muros de mi depresión.
Creo que lo que dijo Sole me hizo mal en el fondo, sabía que yo personalmente debí entregarle la carta y no tan solo eso, yo debí leérsela y yo debí explicarle todo lo que había pasado, pero fue muy tarde, a la hora de salida luego de haberme puesto a pensar en cosas de las que nadie imagina fui a mi casa, realmente me sentí derruido sabia que solo quedaba ponerme a llorar sin que nadie me preguntara porque, sin que nadie me dijese que fui un webon, la había cagado pero muy tarde me di cuenta.
Paso por mi cabeza aquella conversación telefónica en que los dos todavía no entendíamos nada, bueno yo no entendí nada hasta este funesto día;
Anna: tu amor es muy extraño no lo entiendo para nada acariciándote no sientes nada.
Nanno: tu sabes que te amo mucho!!
Anna: tú dices que me quieres, tú dices que me amas, pero siempre me rechazas en los momentos que yo quiero amarte.
Nanno; yo no te rechazo, creo que nunca voy a entender el porqué nosotros nos queremos tanto, pero a la vez nos repelemos, somos dos polos opuestos. Pero entiéndeme siempre te voy a querer.
Anna: Pero no se rechaza a la persona que tu quieres, si es que la quieres con el alma, y así yo te quiero a ti.
Nanno: Dime y tu como crees que te quiero, si tu a veces me haces daño y yo sin embargo te quiero tanto como siempre, me haces falsas promesas y a mí que me interesa me estas matando , en el amor no se daña a la persona que tu quieres si es que no la quieres con el alma. Dime como crees que estoy yo, siempre quedándome llorando triste y en silencio, siempre esquive los comentarios de mis amigas, todas me dijeron que tú no me convienes a mí, y así ahora resulto una víctima de tu afecto.
Anna: No sé si es costumbre o es amor pero le tengo miedo a la separación.
Nanno: Esto no nos hace bien a los dos, sabes cuánto te amo como para dejarte, pero tu creo que no lo entiendes y te dejas guiar por esas mediocres de Sole o de Natalia, que simplemente son unas despechadas y no quieren saber del amor, solo quieren jugar con los hombres. Tu sabes cuánto temo a diario tu abandono.
Anna: Joder dime y tu porque sigues saliendo con tus amigas como si nada hubiera pasado y porque me pones a mí en segundo plano??
Nanno: Tu nunca vas a estar en segundo plano, creo que todavía no entiendes lo que es el amor, el amor no condiciona, el amor no hiere, el amor te hace llorar, el amor te hace bien, el amor no eres tú, no sé si realmente tú sientes lo que me dices, para ti todo son palabras bonitas, todo es cariño superficial, no sabes cuánto haz calado en mi, tu sabes cómo llegue a odiar esta situación en la que pensé nunca estar, sabía que yo iba a perder, pero no a este precio
Anna: Tú crees que yo no perdí??
Nanno: Tú no has perdido nada, bueno creo que tiempo o ni eso, porque nunca me interpuse en tus cosas, nunca dije nada porque me gusta verte feliz, pero tu si tenias opción a todo, siempre ocupándome con tus cosas. Si no te has dado cuenta dudo que esto sea como antes.
Anna: Sabes creo que tus palabras hieren más que tus acciones, creo que voy a olvidar lo que dijiste pero no te voy a perdonar porque me has hecho sentir culpable de algo en que los dos somos culpables.
Nanno: No te hagas la herida que no te sale el juego, me siento tonto por haberte amado tanto, pero tal vez esto me sirve de lección en quien podre enamorarme, realmente me ilusionaste, nunca debiste prometerme un por siempre si ni siquiera podías un hoy. Que te extraña que mañana pueda ser un poco peor, seré muy frio pero honesto, siento que te amo sin amarte, mataste todo lo que sentía por ti!! fue mi error al comienzo pero tú nunca me dijiste como actuar en este momento, no me quiero marchar pero a la vez no te quiero a mi lado, me haces mucho daño, y es ese daño del que yo solía dar, creo que la vida me está pasando factura, y estoy pagando con la misma moneda.
Anna: Es verdad para que engañarnos no puedo sentir nada mas por ti, espero que de hoy en adelante no lamentemos esto, como te dije yo olvido pero no perdono, chau nanno espero que sepas y afrontes lo que has hecho.

Como un preludio de lo que podía pasar después, me sentí mal aquella noche y esta noche también, sabia su número, sabia su correo, sabia donde vivía, pero no fui capaz de hablar con ella. Eran las 11pm y todavía rondaba por mi cabeza que ella podía estar en el  MSN para hablar, si es que aceptaba mi solicitud para que pudiese agregarla a mi correo.
No sé si lo pensó o no, pero transcurrieron 17 minutos para que ella entrara dentro de mi lista de disponibles, sentía emoción pero a la vez desconcierto, que iba hacer ahora y recuerdo muy bien que cuando me encontraba a punto de poner un “hola” en la ventana de conversación, ella me saludo. Sentí que había ganado pero qué??, no entendí ella nunca me dijo hola hasta este momento, pero bueno seguimos en la conversación:
Anna: hola!! Jesús como estas ?¿? - "yo quede realmente asombrado me llamo Jesús, no me dijo nandito ni nanno, caí en conclusión que esto no iba ser nunca igual"
Nanno: hola!! ahí buscando ideas para mi proyecto de ciencias y tú ?¿?
Anna: Te pregunto como estas, no que estas haciendo!!!
Nanno: Si lo sé, disculpa pero tu como crees que estoy, te llego mi carta?¿?
Anna: Tu qué crees, piensas que de la nada te iba a volver aceptar en el MSN, Jesús espero que entiendas que esto va ser incomodo de hoy en adelante!!
Nanno: Yo soy el primero que pensó en eso!!, vi pasar la soledad por mi calle, vi pasar a muchas personas que me dijeron lo mismo, creo que saber algo de ti me hace bien.
Anna: Yo también estoy alegre que esto haya terminado "digámoslo así, antes de tiempo por que los dos hubiésemos acabado mal"
Nanno: Tienes mucha razón, pero ahora que hacer, yo me siento todavía mal porque sé que te perdí de una manera tonta, hoy te empiezo a extrañar amiga perdóname, no supe entender, no te pido que lo volvamos a intentar pero ayúdame a olvidarte, si te pudiera borrar completamente de mi mente, en esta historia jamás llegamos al final, si te pudiera mirar, porque no ser amigos, muy buenos amigos, sabes que siempre contaras conmigo!!
Anna: Lo dudo, pero siempre seremos amigos, como lo siento solo te puedo dar mi amistad, todo lo que hacemos no tiene vuelta atrás, y espero que el tiempo me lleve a un paso lejano a ti, realmente también quiero borrarte de mi mente y borrar todo aquello que nunca se pudo, luego de mis errores empiezo a sentir los golpes y como lo siento no me arrepiento.
Nanno: Creo que nos hallamos en deshoras, nos encontramos en esa posición en que nadie quiere estar, y aun cuento las horas que no pase a tu lado, son como hojas de papel que no pase a tu lado, no voy a fingir estar entusiasmado por lo que me dices, aun estoy mal no quiero gritarte pero esto me arde y me duele y si tu y yo lo queremos así va ser la mejor.
Anna: Yo creo que sí, no te quiero herir mas como ya te lo dije, creo que esto estaba mal ya desde su base, nunca debimos dejar que esto se mezcle tanto hasta tal punto que nuestros amigos opinaran respecto a nosotros, quienes son ellos, ellos nunca entenderán.
Nanno: Me haces odiarte y sonreír a la vez, yo no te dije en su momento por que creí que eso te hacia feliz, pero sácame de esta duda anna, tú me amaste de verdad???
Anna: Jesús no es momento para hacer, esas preguntas, por más que los dos estemos dolidos debemos entender que sufrimos pero también fuimos felices, siempre te voy a querer y espero que tu también, mas allá de todo lo que nos haya pasado, mas allá de todo esto en verdad si te ame, pero creo que no fue lo suficiente como tú lo hiciste.
Nanno: Tan lejos de mi encontré una respuesta tuya, solo quiero decirte que fuiste lo mejor que me ha pasado, me marcaste por completo y me enseñaste mucho, yo también te ame en su momento, bueno creo que hasta ahora te amo, es por eso que asumiré mis acciones como varón y tendré que dejarte ir
Anna: Si va ser lo mejor, realmente tu carta me gusto mucho, y no te preocupes contigo aprendí a perdonar, y sabes bien que yo siempre he querido llevarte conmigo y no voy a ninguna parte, espero que nos haya servido todo esto para darnos cuenta que mejor somos amigos, como lo fuimos durante los dos años en que nos conocimos.
Nanno: Me gustas tanto, que te diría si a todo pero los dos sabemos que amigos como antes lo fuimos nunca lo vamos a volver a ser, pienso en todo lo que pudimos hacer. No verte por un poco menos de un mes, me mostro que los dos seguiremos dos rumbos distintos. No sé porque oscura razón los dos tal vez no volvamos ni hablar, pero espero que si alguna vez lo hagamos otra vez, sea grato para los dos.
Anna: Si, mañana será otro día, y sé que junto a ti tal vez no se pueda dar nunca más.
Nanno: Si, no te preocupes tampoco por el mañana, porque todo lo pasado es pasado, mejor vivir en el presente continuo en que nos hallamos, y a pesar que nos extrañaremos tendremos que hacerlo, realmente pienso que el tiempo que paso fue lo mejor para los dos.
Anna: Ambos sabemos que el amor solo se vive de a dos, creo que esa lección nos va marcar siempre, también espero que tratemos de ayudarnos y aprendamos a vivir lejos cada uno por su lado
Nanno: Si, ya no se trata si fui yo o quizás tu, fuimos los dos y ahora sabemos que el amor como lo conocíamos solo se vive si aprendemos como
Anna: Me parece raro ahora, lo muy equivocada que estaba respecto a ti, siempre jure que tú me engañarías y me dejarías, nunca imagine que esto se terminaría por culpa de los dos, pero creo que fue así mejor, me ahorraste muchas lagrimas, y gracias por todo, siempre hiciste que mantuviera mi felicidad intacta aunque tú siempre no lo quisieras así.
Nanno: Solo espero que los dos recuperemos la risa, entiende soy solo una cara en la calle, no sé si realmente lo digo de corazón pero espero que busques a alguien diferente a mí.
Anna: No digas eso tu vas a ser el mejor siempre, a pesar de las miles de tonteras que hicimos los dos, siempre te voy a recordar
Nanno: Yo intentare hacerlo aunque no me haga bien muchas veces.
Anna: Bueno mañana a clases, ya me tengo que ir, espero que todo lo vivido lo recordemos siempre, y tu sabes muy bien “De tu depto siempre a prix d'ami”, chao nanno, deja de pensar en el pasado y vive tu presente, bye

ANNA SE HA DESCONECTADO - "Y con ella mi corazón"

Es difícil contar "COMO LA VIDA MISMA", pero una huella en el alma es un buen punto de partida, realmente no se que sentí aquella noche, creo que así se siente cuando pierdes, ahora  tengo clara la noción del amor y el dolor aunque fue en un lejano pasado, creo que aprendí la lección, cerré mi historia de amor y estoy a un paso de finalizar esta novela que es un reflejo más que la vida nos da.


jueves, 20 de octubre de 2011

El Poeta Perdedor


El Poeta Perdedor

Yo no queria enterarme esto asi, se que no vale la pena
sufrir, pero dime tu que hago para vivir, no encuentro
la salida de este existir, esta todo apagado, las canciones
de Calamaro siguen sonando, mi corazon sigue llorando,
escuchando. "señal que te he perdido" mi inspiracion te sigue
recordando, mientras mi corazon destrozado en mil pedazos.

Sigues siendo mi cuento preferido entre mil relatos pasados,
dime como entender que un libro se acaba, aunque sea el mejor
ya no estoy para discursos de amor, simplemente solo dejaste
dolor, y es tarde para calmar el ardor de mi mejor version,
quedate con las palabras de tu nuevo amor, pero quedate con
la duda de las poesias que escribio tu admirador con tanto amor.

Es tarde ya, la noche sigue igual, no puedo dormir, quiero
sonreir y ser feliz, porque haces sufrir, porque eres tan cruel
solo queda el recuerdo de la miel de tus labios rojos profundos,
sin duda eras el punto de quiebre perfecto para los confusos,
el cafe se esta enfriando, mientras que tu amor se esta alejando
mi alma se esta envenenando con recuerdos de los dias cercanos.

Duele saber que no te podre tener, pero ya nada se puede hacer,
se muy bien que esta pena no se opaca ni con beber, el viento del
atardecer me dira que hacer, mientras suenan los acordes mas
tristes al escuchar, no quedan las ganas de seguir y luchar,
para que, si al final, siempre acaba igual, ya nada es normal,
solo queda llorar, porque al final el que mas dio fue el perdedor.

Yo no queria escribirte esto asi, se que no vale la pena
vivir, pero dime tu que hago para seguir, no encuentro
la salida de este frenesí, esta todo consumado, las canciones
de Calamaro me siguen atormentando, mi corazon sigue llorando,
escuchando. "Son las nueve" mi inspiracion se esta acabando,
mi alma se mueve al rincon del olvido, no quiero seguir lamentando
 Michell Stevens

martes, 11 de octubre de 2011

Ilusiones de una noche de otoño....Sesmar.




NUEVOS COMIENZOS

Cansado de absurdas ilusiones,
He decidido abandonar
Mis deseos anhelados
Que por mi mente han de pasar
Como dicen el amor no tiene razones
Es frágil y fácil de dañar
Que rompe corazones
Cuando no se puede confesar

Que me tienes aterrado
Por amarte demasiado
Y que de algo te tienes que enterar
Para mí siempre difícil de expresar
Cuando platónicamente te empiezo a pensar
Tus encantos me empiezan a llevar
A un mundo ajeno a mi realidad
Tan perfecto que empiezo a delirar
Pero en mi melancolía recuerdo mi soledad

Me di cuenta que a quien buscas no lo puedo reemplazar
Por lo visto en tu mente por siempre estará
Que ya nada más puedo soportar
Y  que muy pronto mi corazón se liberará.

Sesmar.

lunes, 10 de octubre de 2011

¿Cuándo sabes que una chica te gusta?... Nanno

Sabes que una chica te gusta cuando te pasa la voz para ir a tomar helados, y le dices que irás encantado, cuando bien es sabido entre los dilectos miembros de tu cada vez más reducido círculo de amistades que los helados te despiertan la misma letal indiferencia que, por ejemplo, la comidad vegetariana.

Sabes que una chica te gusta cuando le envías un mensaje de texto al celular y te pasas los siguientes minutos contemplando la pantalla de tu teléfono, esperando su respuesta, con una ansiedad solo comparable a la ansiedad que tuviste de Cachimbo, cuando –parapetado detrás de unas rejas– aguardabas nervioso los resultados (catastróficos) de tu examen de ingreso. Y de hecho sabes que ella te gusta cuando, al comprobar que su respuesta no llega, te empiezas a bombardear a ti mismo de mensajes de texto, con la única finalidad de comprobar que el sistema de telefonía móvil no se ha caído justo cuando más lo necesitas.

Sabes que una chica te atrae cuando, luego de oír de su boca una frase medianamente prometedora, empiezas a sonreírle a todo el mundo. Les das monedas a los mendigos en las esquinas; les compras caramelos a los huérfanos. Te sientes un hombre de bien porque a ella, aparentemente, le gustas. Apenas te ha dicho que “te quiere”, pero para ti esas dos palabras gozan de una potencia estereofónica sobre la que se erige tu autoestima y extraordinario buen humor. En vez de caminar por la calle, bailas. Te trepas en los postes como un Fred Astaire fuera de forma, saltas juntando los tacones en el aire, les pellizcas los cachetes a los niños gorditos y les cedes el asiento a las señoras en el carro. Pareces un mimo huevón que no tiene otra cosa que hacer que contagiar su estúpida felicidad a los demás.

Sabes que una chica te está volviendo un tanto loco cuando, en plena realizacion de un trabajo, cuando el caos de tu grupo está en su punto más álgido, cuando los chicos que trabajan contigo te revientan el teléfono para darte, responsablemente, todo el trabajo, y tú –hecho un huevas– no les contestas, porque estás navegando por Internet, leyendo la más inflamada poesía amorosa, sin quitarte los audífonos, a través de los cuales escuchas, una y otra vez, una canción tan formidablemente meliflua como “bendita tu luz” de Mana.


Sabes que una mujercita te gusta más de lo debido cuando te metes a su perfil del Facebook e inviertes horas de horas en escudriñar sus fotos, leer con detenimiento su perfil, y buscar algo de información útil sobre sus gustos, sus preferencias y, sobre todo, sus amigos. Tienes que contestar mails urgentes, tienes que diseñar páginas para la edición de tu blog, informarte a diario de lo que pasa en el mundo, tienes que prepararte para tus clases de la semana, y sin embargo estás ahí, atrofiado, mirando –pixel por pixel– la sonrisa estática de la chica que se te ha metido en el cerebro como un imperceptible virus africano.

Sabes que una chica te gusta cuando, antes de darle el encuentro, acaso intuyendo que existe una micro posibilidad de robarle un beso, te cepillas los dientes con inusual frenesí, repasándote una y otra vez el hilo dental por los escondrijos más inaccesibles de tu boca (ahí, entre la endodoncia y la caries), y sorbiendo verdaderos ‘shots’ de Listerine para evitar que ella perciba el más mínimo rastro del olor de la pantagruélica Chita al Ajo arrebozada que te empujaste a la hora del almuerzo.

También sabes que una mujer te gusta cuando te levantas por la mañana y es en ella en lo primero que piensas. Y mientras te desperezas evocas su nombre, y al pronunciarlo te da la impresión de que se trata del nombre más bonito del mundo. No importa que sea Gertrudis, Josefa, Ruperta o Teófila. Cuando alguien te gusta, su nombre rezuma, hiede y expele una extraña belleza etimológica.

Sabes que una chica te gusta cuando, haciendo menoscabo de tus ideas y convicciones supuestamente más arraigadas, empiezas a torcer tus opiniones con tal de calzar en el imaginario que ella va delineando en sus conversaciones. Si ella dice que le gusta el campo más que el mar, pues a ti, de pronto, también te gusta (aunque odies a los mosquitos, aunque tengas alergia al polen y aunque el contacto con las plantas te saque roncha).
Sabes que te gusta una chica cuando empiezas a considerar que la colombiana Shakira no canta tan mal después de todo, porque una de sus canciones era la que sonaba de fondo en el primer encuentro que tuvieron, mientras tu le decias todo lo que sentias por ella.

Sabes que te encanta cuando has quedado con ella en encontrarte en un lugar a las, digamos, 4 de la tarde, y todo el puto día se te pasa lentísimo. Miras el reloj compulsivamente, haciendo fuerza mental para que el minutero se mueva a mayor velocidad. La expectativa te mantiene intranquilo, inquieto. El tiempo avanza como una procesión. A falta de solo una hora para las 4 de la tarde simplemente ya no puedes más con tu alma. Será la hora más larga de las muchas que has vivido y de las muchas que te tocará vivir.
Sabes que te gusta alguien cuando te importan una mierda las tradicionales pichangas de fulbito de los miércoles, las inter diarias charlas nocturnas con tu buen amigo del colegio, o todo lo que antes ocupaba tu tiempo libre. Ahora solo quieres estar al lado de ella. Y si uno de tus mejores amigos te llama al celular porque necesita ayuda, y al hacerlo interrumpe un momento íntimo, pues lo mandas al carajo sin la menor culpa. Y si tú mismo organizas una esperada reunión de patas que no se ven hace lustros, pues la desbaratas si ella te llama para sugerirte hacer algo juntos.

Sabes que una chica te gusta cuando crees que Tacna es una mejor ciudad solo porque ella vive ahí. Tú –que siempre despotricaste contra el tráfico, el frío, el cielo color cemento barato, la basura, la gente mañosa y cínica– ahora estás fascinado con vivir aquí, y no pasas una noche sin agradecerle a Dios (de quien te has vuelto un hincha acérrimo) por haberte permitido nacer en estas hermosas latitudes geográficas.

Sabes que una chica te interesa cuando, a pesar de tus 17 años y de tu retórica experiencia en estas lides, asumes con ella el correoso comportamiento de un niño, y dejas de ser un hombre aplomado que se mueve con talento para convertirte en un alfeñique carcomido por las dudas.
Por último, sabes que una chica te gusta un montón cuando pierdes cerca de dos horas en elaborar una pormenorizada lista de situaciones que te demuestran que te gusta. Escribes un texto sobre eso y lo cuelgas en tu blog, cruzando los dedos para que ella lo lea pronto, se emocione, se encabrite y te pegue un telefonazo (o te ponga siquiera un mail) para decirte cuánto le gustas tú.
Pregunta obligatoria para los lectores: ¿cuándo saben ustedes que alguien les gusta? Quizá sus indicadores sean más precisos que los míos.

Siento que ultimamente he olvidado la finalidad del blog, creo que retomare aquellas tardes de ocio para escribir un capitulo mas de su novela virtual "COMO LA VIDA MISMA", me quede en la cuarta, de las seis propuestas, pero aun no creo poder terminarlas.
Siento que si las escribo ahora van a perder toda la veracidad del caso, asi que proximamente se viene la QUINTA SESION.

Al final del arcoiris...Nanno


Hay dias en el que uno se siente demasiado bien, mas que cualquier dia, te suceden las mejores cosas, como algun reecuentro con alguien a quien quieres o como el reencuentro de una amiga que no ves hace mucho tiempo, son esas cosas a las que una personas llenan de felicidad.
Pero siempre hay algo que te pone negativo, pero uno dice  no es nada a comparacion de otras cosas, pero lo peor si se da en esos dias, asi como hoy en el que uno dice no puede haber nada que quiebre mi felicidad, y de pronto te ves a las 6:PM totalmente feliz hasta que una persona te puede hundir con palabras, que tu viste venir pero ya era muy tarde para evitarlas.Hasta ahora no caigo en saber quien fue el responsable yo o mis malas acciones, pero ya fue me encuentro en un dilema que no crea del que pueda zafar.
Se podria decir que ahora estoy rodeado de mierda hasta el cuello y si no hago algo pronto esto me estallara en la cara. Uno puede ser inconsciente y decir que esto tiende a solucionarse solo, como yo lo pense pero creo que luego de uno te da una advertencia no se puede, tienes que solucionarla tu y por tus propios medios.
Realmente no se si reirme o llorar, reirme por ver mis errores y no corregirlos a tiempo, y llorar como un acto de liberacion de todo lo que reprimo, realmente el final va ser funesto, puede que yo acabe mal o puede que lo solucione pero no me libre de todo.
Hoy es un dia que quise evitar hace tiempo, pero como nunca cargue culpa de que este dia viniese se me presento y un mal momento ahora solo me queda respirar hondo y analizar como voy a solucionarlo.  Se que no encontrare la solucion al final del arcoiris, pero si se que me alegra verlo.

martes, 4 de octubre de 2011

FINAL PÓSTUMO... AnanZender




No hay separación amorosa que te deje conciliar el sueño con facilidad. Veamos. Cuando es la otra persona la que solicita separarse, simplemente no duermes durante dos o tres días: la nostalgia, la rabia, el dolor te devoran por dentro y te desvelan por fuera. Quedas en estado de vómito, de sequedad orgánica y sonambulismo. Ojeroso, atraviesas las madrugadas, evocando escenas, deshojando teorías y probabilidades (a falta de margaritas) tratando de entender en qué momento todo se fue al diablo. (Porque las relaciones, como ya se sabe, nunca se quiebran cuando se anuncia el rompimiento, sino mucho antes: la noche, la tarde o la mañana aquella en que intuiste que algo andaba mal, pero no te detuviste a conversar. Es en ese instante en que un inofensivo furúnculo empieza a convertirse en cáncer mortal. A la larga, el alejarse es solo la manifestación epidérmica de algo que ya estaba podrido).
Por otro lado, cuando eres tú el que propone distanciarse, te vas a la cama con la negra sensación de haberle hecho pedazos el corazón a otra persona, y eso puede ser peor. No más triste, pero sí más agotador. Si llorar porque te dejan desgasta, ver que alguien llora por una decisión tuya desgasta el doble: la pena y el remordimiento son demasiado pesados, y por lo general la gente no tiene el temperamento suficiente como para ponérselos al hombro.
Sea de la manera que sea, toda separación supone un desapego que puede ser traumático. Y es que cuando encuentras a un ser humano que te gusta, te eriza, te entretiene, te cuida, te complementa, te inspira, desarrollas de modo irracional un indómito sentido de la pertenencia. Y para que eso ocurra no tienen que transcurrir años de años: bastan unas cuantas semanas para que ese sentimiento nazca, se reproduzca, crezca y se expanda.
Sin darse cuenta, los enamorados convierten el amor en un zapato ortopédico, una prótesis sin la cual no pueden caminar (o por lo menos eso les gusta creer). Por eso para los chicos enamorados separarse duele lo mismo que una amputación: sienten que les están arrancando una vértebra, que le están extirpando las tripas, cuando simplemente están regresando a su estado original: la soledad.
Quizá es de toda esa confusión de donde nace el impulso que lleva a la gente a ponderar categorías tan discutibles y volátiles como “LA mujer de MI Vida” o “EL hombre de MI vida”. Joder. Qué estupidez. No sé ustedes, pero a estas alturas yo ya me convencí de que la única persona de MI vida soy yo mismo. Contra lo que podría parecer, esa no es la conclusión de un joven de 17 años amargado, sino la filosofía práctica de quien prefiere que su estabilidad anímica dependa lo menos posible de terceros.
Aún así soy consciente de que separarse es doloroso. Básicamente porque implica empezar desde cero, y porque te sientes obligado a aceptar que eres totalmente prescindible para alguien que aún es necesario para ti.
En los últimos días he vivido algo de todo esto. Una chica a la que quiero mucho (digamos que se llama CT) me pidió no vernos más. Algo que hice o dije o escribí (o las tres cosas juntas) la había decepcionado. 
Era tal su abatimiento que verme y saber de mí le resultaba más triste y dañino que no verme. 
Mientras conversábamos vía MSN (las relaciones humanas suelen acabar vía MSN), cobijé una certeza horrible: el único remedio para su consternación era mi invisibilidad. Entendí que, para que ella se salvara, yo tenía que mimetizarme con el aire y desintegrarme. Para que ella estuviera bien, para que retomara la conducción de su vida, era imprescindible que yo desapareciera, que me tragara la tierra por un buen tiempo.
Me odié cuando vi encarnado en ella el pedido de un adiós involuntario, pero urgente. Me odié, entre otras cosas, porque alguna vez yo estuve en su lugar y le disparé esa misma mirada tirante –mitad desprecio, mitad amor– a una chica que me había desollado el corazón. Me odié por parecerme tanto a ese tipo de persona destemplada e insensible que siempre aborrecí, y en la que juré nunca convertirme.
La vida te da lecciones duras. Cuando produces en otro el avinagrado efecto que antes alguien produjo en ti prolongas una odiosa cadena que tiene infinitos eslabones. Ahora sé que solamente cuando CT le destruya el corazón a un tercero, recién ahí, mi culpa interna se aliviará un poco. Y tal vez solo desaparezca del todo el día remoto en que ese tercero haga añicos los sueños amorosos de otra mujer.
El dolor –es como el calor de una antorcha que se pasa de mano en mano– se logra alejar de ti, pero con una martirizante lentitud. No desaparece de golpe, se esfuma.
También por estos días me he cruzado con un ex amor. La vi una noche, en un local público. Nos saludamos con normalidad y sostuvimos una charla amable: falsete, pero amable. 
Sin embargo, cuando regresaba a mi casa, pensando a lo largo de avenidas vacías, no podía dejar de recordar el día en que nos dejamos de ver, hace más de 7 meses atrás.
Ella es la chica que más me ha hecho llorar. Hasta antes de que mi vida se cruzara con la suya yo pregonaba esa frase que asegura que “los chicos son machos, porque no lloran” (otra antigua cojudez con inexplicable vigencia contemporánea). No me gustaba exteriorizar mi lado vulnerable. Pero con esta mujercita no pude hacerme el sueco valentón. La noche en que me dijo que “me quería, pero necesitaba estar sola” sentí que alguien me clavaba el cuchillo de Rambo en el empeine.
Hasta ahora no puedo creer todo lo que chillé. Un bebé recién nacido hubiera parecido un monje tibetano al lado mío.
Lloré lo que no había llorado nunca antes. Parecía una fuente de lágrimas. Si alguien me cargaba y me ponía en medio de una plaza, hubiera sido una perfecta catarata ornamental. 
Al día siguiente de la ruptura, las cuencas de mis ojos no estaban moradas, sino verdes de tan irritadas. Parecía un mapache castigado. Un zorrillo famélico y sin hogar.
Lo peor es que atravesaba la edad del masoquismo más ciego, o sea, lloraba con sadismo, relamiendo mis heridas como un gato techero y trastornado. Me encerraba en mi cuarto, apagaba la luz, enchufaba el minicomponente  y–al son de los temas más almibarados y suicidas de Andrés calamaro– me practicaba imaginarios chuzos en las venas de las muñecas.
Ahí, postrado voluntariamente en la cama, barritaba de desolación. Lo raro –lo tremendamente raro– es que algo dentro de mí disfrutaba de todo eso.
Por esos días llegó a mis manos una novela de García Márquez. En lugar de tomar ansiolíticos que me ecualizaran el ánimo (o barbitúricos que me lo aniquilaran de cuajo), me sumergí en la lectura de ese libro para ver si la Literatura hacía algo por mí (ya que yo vagamente hacía algo por ella). 
Y fue en esas páginas donde encontré, inesperadamente, la manera de olvidarme un poco de la novia que me había dejado la autoestima en cuidados intensivos.
Uno de los capítulos de la novela “memoria de mis putas tristes” de García Márquez, me hizo ver que mi dolor no era cuan profundo yo pensaba, entendí desde aquel momento lo que vendría a ser el amor, aunque casi les confieso que no basto una simple lectura, tuve que entender como un periodista de 90 años retirado quería darse un último gusto el día de sus noventa años, y que tras toda una vida vacía, encontraba el amor en una joven 76 años menor que él, y García Márquez lo escribió tan preciso todo, que solo dejaba una explicación a todo lo que pasaba a este entrañable personaje.
Creo que fue ahí cuando colegí que era mejor reírse de las penas de amor en vez de arrastrarlas cual si fuesen las chirriantes cadenas de un alma en pena condenada a morar imperecederamente en el purgatorio.
Pero el humor también se toma sus días. Y mientras llega para consolarte, te sientes un poco a la intemperie, un poco en desamparo, como si a tu casa le hubieran retirado el techo y las paredes y hubieses quedado a merced de las lluvias más copiosas. Todo es un charco lodoso cuando alguien se va de tu lado.
Y la escena final es asquerosa: tú llorando sobre su hombro, atragantándote con tu propio llanto, y ella palmoteándote la espalda, como si fueras un niño al que hay que apapachar porque está deprimido. Puaj.
Necesitaba escribir esto.
CT, una chica a la que quiero mucho, me ha pedido que desaparezca, lo que equivale a pedirme que me muera un poquito, que renuncie a mis impulsos. Que deje de ser yo.  Para que ella viva, tengo que morir. Qué vaina.
Supongo que de eso se trataba todo.


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